21 DE SEPTIEMBRE: DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER

Con los avances de la medicina la población ha aumentado su promedio de edad y a la vez ha crecido considerablemente la frecuencia de la Enfermedad de Alzheimer (EA), denominada actualmente «la epidemia silenciosa».
Un grupo de enfermedades neurodegenerativas (demencia frontotemporal, demencia por cuerpos de Lewy y otras) pueden ser confundidas con EA y tienen conductas médicas diferentes.
El diagnóstico de certeza en EA se establece tardíamente por lo que es importante identificar pacientes con demencias tratables (10%) controlar los factores de riesgo en las parcialmente tratables (15-20%) llamadas demencias vasculares y mejorar la calidad de vida en los pacientes con enfermedad de Alzheimer.
No se ha encontrado aún una terapia que detenga el avance de la enfermedad. Los avances en la investigación son numerosos, nuevos ensayos terapéuticos y terapias conductuales intentan mejorar la calidad de vida de pacientes, familiares y cuidadores.

¿Cuáles pueden ser señales de alerta de la enfermedad?
Los problemas de memoria constituyen el desorden principal de la EA. Las primeras manifestaciones de la misma pueden evidenciarse a partir de olvidos de conversaciones o de hechos recientes (mientras los recuerdos del pasado se mantienen). Al inicio de la enfermedad, la persona puede ser consciente de dichas dificultades. Con el avance de la misma, es más probable que las personas del entorno cercano noten algunas de estos desordenes: se agravan las alteraciones de memoria, dificultades en la realización actividades de la vida diaria, junto a los cambios en la personalidad y el comportamiento) por ejemplo:
• Olvidarse de conversaciones, turnos o eventos, y no recordarlos más tarde.
• Perder habitualmente las posesiones, a menudo cuando las ponen en lugares ilógicos.
• Cometer errores en el empleo del dinero y manejo de las finanzas
• Desorientarse en lugares conocidos, confundir la fecha y el año.
• Reiterar preguntas y cosas que ya contó. 
• Dificultades para encontrar las palabras adecuadas

¿Qué es una Evaluación Neurocognitiva?
Es una valoración solicitada por el médico, que evalúa la memoria y otras funciones cognitivas que brinda información útil para conocer si las dificultades son las esperables para la edad de la persona o si pueden estar indicando un funcionamiento disminuido. Es importante destacar, que cada persona experimenta este proceso de manera particular, dependiendo tanto de su estructura genética, de su alimentación, las actividades que ha hecho y continua haciendo, entre otros factores. 


¿Escuchaste hablar de reserva cognitiva?
Hay una razón por la cual personas con la misma edad, aunque hayan sufrido los mismos daños cerebrales, no reflejen el mismo deterioro. Cada vez está más presente el concepto de “reserva cognitiva” o “reserva cerebral”, que explicaría este fenómeno. El nivel educacional, las actividades intelectuales y el tipo de trabajo proporcionan una reserva cognitiva que mejora la tolerancia a los cambios patológicos que sufre el cerebro. La pérdida de las capacidades cognitivas puede compensarse por la experiencia y los conocimientos adquiridos, por lo que es necesario practicarlos y mantenerlos.


¿Por qué hacer Estimulación Neurocognitiva?
La Estimulación Neurocogntiva es una alternativa terapéutica no farmacológica, que engloba estrategias de intervención que tratan de minimizar, compensar o paliar los trastornos resultantes de la enfermedad y optimizar su funcionamiento. Es un proceso activo que ayuda al paciente a comprender mejor las alteraciones que presenta, identifica sus fortalezas y debilidades buscando la máxima independencia funcional posible y proporciona lineamientos y educación para la familia y el cuidador.

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